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Truco para limpiar los interruptores de la luz. En casa frecuentemente nos encontramos con algunas habitaciones y lugares que, por la poca entrada de luz natural que tienen, requieren de un constante encendido de bombillas y otros elementos similares.
Este uso frecuente provoca que los interruptores de la luz se ensucien con mucha facilidad y generen una imagen desagradable a la vista y, en el peor de los casos, al tacto. Para hacerles limpieza existe un truco muy sencillo que sólo requiere de un par de simples pasos.
Toma un paño seco y humedécelo con alcohol, del mismo que encuentras en el botiquín. Pásalo con firmeza sobre el interruptor y notarás como casi de manera instantánea la suciedad empieza a desaparecer.
Es importante que quites el exceso de alcohol en el paño antes de iniciar la limpieza, pues recuerda que puede resultar muy peligroso que se filtren líquidos en el cableado eléctrico de la casa o el lugar en el que se encuentran.

Lo primero que hay que hacer es retirar el exceso de mayonesa de la prenda. Esa tarea la realizaremos con ayuda de una cuchara o un cuchillo, siempre de los bordes hacia el centro, para evitar que la mancha se haga más grande. Luego, aplicar algún producto quitamanchas que haya en casa, dejar actuar alrededor de 30 minutos para que entre bien en el tejido manchado, y luego lavar. Otra fórmula que da buenos resultados es aplicar detergente sin diluir directamente sobre la mancha. Dejar actuar unos minutos, frotar y dejar reposar unos 10 minutos más. Ahora proceder al lavado habitual. Si la mancha ha caído sobre alguna superficie no lavable, se quitan pasando sobre la zona afectada un trapo embebido en bencina.

Recuerda siempre probar los productos de limpieza (en este caso el quitamanchas y el detergente) en algún lado de la prenda que no se vea, ya que existen tejidos y colores que no aceptan ningún producto diferente al jabón común y el agua.
Hoy en consejos de limpieza, te traemos un secreto que te será útil para la limpieza de relojería y metal. Se trata del titanio que con el tiempo se torna opaco o suelen aparecer rallones en los relojes de titanio, bien la solución para limpiar el titanio es más fácil de lo que os imagináis: Una goma de borrar que tienen los lapiceros es suficiente para hacer el trabajo.
Frotamos la goma de borrar contra el titanio, esto eliminara los rallones y si lo que quieres es conseguir un aspecto más a nuevo entonces haz una mezcla con pasta dental diluida en un poco de agua, con una toalla de manos frota y deja secar unos minutos, después la pulimos con un trapo suave y seco.
Notaras la diferencia y el relucir del reloj de titanio.
Es muy común que en nuestros electrodomésticos aparezca cal o sarro, por el uso diario y por no limpiar la lavadora, a continuación aprenderemos a como limpiar la lavadora y eliminar el sarro.
En todos los casos en la que nos encontremos con sarro en algunos de nuestros aparatos de uso diario, la mezcla de agua y vinagre es fundamental, aunque con distintas particularidades según el objeto a limpiar.
Procedimiento de Como limpiar la lavadora.
Para limpiar la lavadora, tan sólo hay que ponerla en marcha como si se fuera a lavar ropa con agua caliente y añadir en el depósito dos vasos de vinagre. Durante el desagüe, la mezcla arrastrará la cal o sarro, aunque podría ser necesario volver a repetir la operación.
Una solución sencilla de como limpiar la lavadora que no requiere de mucho esfuerzo ni de mucho conocimiento, además de que es una solución barata y tu lavadora estará limpia, pero no dejemos de limpiar la lavadora a menudo.
Las calderas de gas acumulan polvo y grasa en la parte exterior, lo cual es fácil de eliminar, pero cuando se acumulan en el interior necesita una limpieza a fondo. La tarea es minuciosa y exige cortar el suministro eléctrico y la llave de gas para evitar contratiempos, pero garantiza un mejor funcionamiento de la caldera y prolonga la vida de este aparato.
Recomendado una vez al año.
Las calderas de gas trabajan a tope durante el invierno. Sobre todo si en el mismo aparato se genera calefacción y agua caliente, exigiendo el máximo potencial de la caldera. Por ello, además de purgar los radiadores para sacar el aire acumulado en su interior, es necesario realizar, al menos, una limpieza anual de los principales componentes de la caldera.
Antes de iniciar esta tarea hay que tener en cuenta que, a pesar de ser sencilla, requiere cierta minuciosidad, por lo que conviene avisar al servicio de mantenimiento del fabricante ante cualquier duda. De la misma manera, cuando se produzca una avería o sea necesario reparar el aparato, el personal técnico será el más indicado para realizar este tipo de trabajos.
Eliminar en totalidad la grasa y el polvo acumulado en el interior por causa de la concentración del ambiente en el que se está expuesto.
Respecto a la limpieza, si se lleva a cabo de manera correcta se consigue mejorar el rendimiento de la caldera y prolongar su vida útil. De lo que se trata es de eliminar el polvo y la grasa acumulados en el aparato. Las calderas suelen estar instaladas en la cocina o en el balcón de una vivienda, lo que las expone a una mayor concentración de estas sustancias en las diferentes partes del aparato.
Antes de realizar cualquier tarea de limpieza es necesario cortar la corriente eléctrica y cerrar la llave de gas para trabajar con más seguridad. Sólo cuando se hace así se pueden comenzar a limpiar los componentes de la caldera. Además, es recomendable contar con un manual de la misma marca y modelo del aparato para conocer la ubicación exacta de los componentes.
Pasos de limpieza
Lo más práctico es limpiar la caldera de gas con un cepillo cuyas cerdas no sean metálicas. Hay que prestar atención al tamaño de este cepillo, puesto que tiene que ser adecuado para acceder a los espacios más reducidos y difíciles de alcanzar. Asimismo, durante la limpieza hay que evitar la formación de polvo, para que éste no se vuelva a acumular en las diferentes partes.
En cuanto a los principales componentes que se deben limpiar de una caldera mural a gas, estos son la carcasa, el ventilador, el quemador, los electrodos y los conductos de humos:
Carcasa. Lo más cómodo es limpiar la carcasa, así como el panel de mandos, con un paño húmedo, sin utilizar ningún producto de limpieza ni detergentes fuertes o corrosivos.
Ventilador. Es el encargado de recoger del exterior el aire que se utiliza en la combustión, por lo que es una de las partes más susceptibles de acumular polvo. Hay que frotar con cuidado para no obstruir la entrada de aire.
Quemador. Tiene un papel fundamental en la combustión, de ahí que deba estar siempre limpio para que la alimentación de gas le llegue sin problemas.
Electrodos. Los electrodos son imprescindibles para el encendido de la caldera, por lo que se debe comprobar que están en buen estado y sustituirlos en caso de deterioro.
Conductos de humos. Es importante limpiar esta parte para evitar cualquier posible obstrucción en la salida de humos.
Con una limpieza adecuada y puntual, mantendremos el mejor rendimiento de la caldera y prolongamos su durabilidad.

